Del Diario de...

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.*.Princesa Alegría.*.

domingo 19 de septiembre de 2010

Contra el Crimen Organizado y el Narcotráfico.

Algunas Reflexiones.

Recientemente recibí en la oficina a personal del “Customs and Border Protection” de EU para una auditoría que va para un programa contra el Crimen Organizado. Antes de la visita que pretendía inspeccionar cuestiones de Seguridad a mi supervisión, nuestra asesora de NY nos realizó un árduo entrenamiento, para la detección de drogas, armamento y tráfico de personas en distintos puntos de nuestra cadena logística; todo éste ambiente al cual he estado expuesta los últimos meses (y todos en nuestro país lo hemos estado de alguna forma), me han hecho reflexionar sobre lo que está sucediendo en México, nuestro país vecino del Norte y en general América Latina.

Hace un par de semanas tuve también la oportunidad de asistir a un Seminario para administradores de Riesgo, en donde se encontraban las principales empresas que aportan el mayor PIB en nuestro país; en la ponencia que correspondía a Leo Zuckerman, mostró las cifras alarmantes en relación a las muertes acontecidas éste año derivadas de la “Lucha contra el Narcotráfico”, cabe señalar que los datos superan las muertes de la guerra en Irán-Irak y que desafortunadamente incluye centenares de civiles e innumerables crimenes en contra de los derechos humanos. Un mapa que he estado buscando con los estados actualizados “hot spots” como los denomino, en donde la violencia en el país se ha incrementado. Solicité a Leo la información, ya que por la red no existe tal mapa con fuente fiable, incluso acudí al INEGI explicando la necesidad de la información real y actual... se remitieron a las estadísticas del año pasado, que por obvias razones eran muy distintas a la de hoy día, incluso las estadísticas del primer trimestre del año son muy distantes a los números a partir de mayo 2010.

La realidad no es otra, el panorama es gris a pesar de la multicolorida celebración del Bi y Centenario Nacional. Encontraba por ahí la nota en el periódico El País con encabezado:

El Bicentenario más triste de América
La extrema violencia del narcotráfico y la debilidad institucional que azotan México empañan los festejos de los 200 años de la independencia


En el que hacen un análisis del ¿por qué celebrar la Independencia, doscientos años después de que, en el pueblo de Dolores, el cura Hidalgo lanzara su grito de rebelión contra el mal gobierno?, supone entonces el reportaje que nuesto país de 108 millones de habitantes -de los que el 49% sigue sumido en la pobreza- se disponía a vivir una celebración marcada por la violencia extrema de los carteles de la droga. Es una gran reflexión como lo menciona: “Basta darse una vuelta por los periódicos del día para constatar que no faltan motivos para tal depresión. No se tienen noticias del jefe Diego, uno de los políticos más influyentes del país y al que una banda de secuestradores se llevó hace ya cuatro meses ante el silencio y la indiferencia general. Tampoco se sabe nada de los asesinos del candidato a gobernador de Tamaulipas, el Estado norteño que ya es símbolo del horror y el desgobierno. Las preguntas sin respuesta se agolpan en las mesas de una policía corrupta y de unos jueces incompetentes que, según las últimas cifras, solo son capaces de resolver el 5% de los delitos cometidos. ¿Por qué mataron a los 72 migrantes centroamericanos? ¿Dónde está el casi centenar de reclusos que se escapó del penal utilizando simplemente una escalera? Las fotografías de decapitados ya no sorprenden a nadie ni tampoco, por desgracia, que los militares yerren el tiro otra vez más y maten a una familia a la que confundieron con un grupo de sicarios...”

Creo que teníamos de dos opciones, pensarnos ¿No celebrar? Y hundirnos en el escenario crudo pero real que tiñen de rojo las calles, juzgar los millones de dólares que se gastaron en el festejo, preguntarnos el ¿porqué una estructura de acero inoxidable fue construida por italianos y no ganó licitación México, si estamos celebrándo nuestra nación libre e independiente?, o ¿por qué acudir a animadores y organizadores extranjeros cuando en nuestro país existen artistas y responsables de la cultura altamente calificados?.
Y ¿Por qué no celebrar?, sencillamente celebrar con nuestros familiares y amigos, o en soledad disfrutando el magno evento nunca antes visto en nuestro país, a la talla de festividades de otros países primer mundistas. La moneda está en el aire, cada uno de nosotros decidimos el giro que le daría a la celebración, el hecho es que de cualquier modo se hubiera gastado en la festividad y de nada hubiese cambiado en panorama nacional con respecto al crimen organizado, la inseguridad y el narcotráfico si no hubiesemos celebrado de esa forma.

La solución: ¿Legalizar las drogas?, estoy segura que el panorama sería totalmente distinto. Pagar aranceles, comercializar legalmente con el pago de impuestos correspondientes, incorporar el ingreso al Producto Interno Bruto del País, menos muertes asociadas (las habría pero por distintos intereses), fumar un cigarrillo de marihuana por las calles libremente pero eso sí... de calidad. El mayor consumidor es bien sabido que es la población de Estados Unidos quienes deberían enfocar sus esfuerzos también en la concientización del consumo y a su vez la lucha contra la corrupción interna y no “colgarnos el muertito” únicamente.

Sé que es un tema complejo, de mucha reflexión e investigación. Aquí sólo escribo algunos comentarios, lo que más me preocupa es nuestra Seguridad y la de nuestros connacionales en el extrajero, nuestra seguridad debe ser prioritario ya que no sólo depende de nosotros y actualmente en nuestro país no existe una gobernabilidad que pueda asegurarnos un estado seguro. Ya lo hemos visto en los noticieros, la capacitación que están recibiendo los niños en escuelas para saber actuar ante tiroteos de sicarios. ¿Deberíamos llegar a éste límite?, ¿éstas son acciones preventivas?. La prevención debiera venir desde antes y desde otro nivel, no esperar a que los niños en ciertos municipios y estados se encuentren expuestos a un ambiente inseguro y de incertidumbre.

He estado trabajando árduamente en el último mes para dar algunas capacitaciones de seguridad a los viajeros y con la reciente interacción de representantes del “Customs and Border Protection” del JFK Airport USA estoy segura que la situación no mejorará en mucho tiempo... sin embargo hay que recordar que después del ocaso, siempre hay luz. Tan sólo recomiendo seguir las medidas de seguridad propuestas, no bajar la guardia y estar alerta en sus comunidades, ya que prácticamente ningún rincón está excento.

martes 14 de septiembre de 2010

.*.La Nota Verde.*.

11/09/10


Durante la celebración de cumpleaños que año con año realiza el abuelo (conocido por la Sierra Huasteca como Tempach "viejo sabio"), rodeados de grandes Fotógrafos; algunos miembros de Asociaciones, otros tantos que muestran sus obras en galerías, museos o en el Jardín del Arte ubicado cerca del monumento a la Madre en el D.F. (y que nada sencillo es hacerse de un espacio).

Otros más, los "Huapangueros", con trajes típicos y zapatos de danza para aguantar el baile sobre la tarima, los músicos que recitan y hacen que pasada la noche en la mente aún repiquetee en la memoria algún "que-re-queeee" al ritmo de son Huasteco.

Por ahí en un discurso pequeño mencioné mi profesión y el amor intenso a las diversas formas de vida, sobre todo en la zona de la Sierra H. de México en donde la biodiversidad es magnífica. No habían pasado ni 10 minutos cuando de pronto el abuelo me presentaba a una amiga; Leticia Arroyo Ortíz.

Vestimenta blanquecina finamente teñida en varias tonalidades y bordados a mano, lo que me hacía recordar aquellos maravillosos telares en donde mujeres imprimen sus habilidades para preservar la belleza mexicana y representar los colores de la vida entre sus manos. Un morral de piel discreto, su cabello cano, una gran sonrisa y ojos luminosamente curiosos. Hubo algo además en ella que me atrapó en los primeros segundos mientras nos presentaba el abuelo. Aquel gran libro abrazado fuertemente entre sus brazos.

Dijo entusiasmada: "¡Hola!, quiero enseñarte mi libro que acaba de publicarse".

No se trataba de cualquier libro, era el resultado de años de investigación. Era de esas colecciones que sólo encuentras en la librería del Aeropuerto, en librerias exclusivas o si corres con suerte algún ejemplar en el Samborns (de aquellos con tal calidad de impresión y empastado que calculas arriba de los $1,500; lo vale y lo pagas).

Ella es Artista Plástica y su especialidad es la tinción de textiles como la seda, el algodón, el henequén, etc. por medio de la obtención de tintes naturales; por lo que la ha llevado a trabajar en estrecha relación con el Jardín Botánico y Herbario de la Facultad de Biología de la UNAM. (Entendí entonces el porque se entusiasmó conmigo); en realidad no tengo experiencia en tinciones ni mucho menos en taxonomía para las especies que mejor tiñan. Pero la herbolaria y toxicología son para mí de gran interés, y recordé cuando realicé estancia voluntaria en el Herbario de mi Facultad para la identificación de Hongos, Musgos y Líquenes.

El ejemplar es maravilloso, cabe mencionar que la investigación incluye Historia, usos y costumbres de los pueblos, identificación, cortes transversales, ilustraciones de las partes que mayormente se utilizan, imágenes del material teñido y las diferentes tonalidades, método para la preparación y extracción (incluye solventes alternativos por la eliminación de los contaminantes), todas las ilustraciones que realizó son científicas y en técnica de acuarela guardando proporciones, imitación del color, formas y detalles, la región en donde se encuentran y una breve bitácora de sus viajes por México.

Charlamos largo, me obsequió dos invitaciones para las siguientes presentaciones y conferencias que dará. La primera en el Museo de Antropología e Historia y la siguiente en una conferencia magistral en Xochimilco. De pronto un hombre también de avanzada edad se acercó a la mesa; sonriente me dijo: "¿Entonces tú eres la bióloga?" - "¡Sí!," le mencioné.- "¿Eres o estudiaste?".

"Estudié"
- le comenté - "Y pretendo serlo... por ahora mi interés son las cuestiones de Regulación Ambiental Internacional en los grandes Corporativos Transnacionales y el impacto que tienen sus desechos tóxicos o contaminantes en México. En parte, a eso me dedico... y a la Sustentabilidad".

Terminamos caminando de regreso por la Huerta del abuelo para reunirnos nuevamente con el grupo de familiares y amigos: fotógrafos, músicos y bailarines... algunos "Petroleros", mientras charlábamos de lo genial que son las plantas y cómo sienten, cómo se expresan; a ellas hay que cuidarlas, amarlas, platicarles y protegerlas.

Intercambiamos contactos para el futuro. No puedo, ni quiero evitarlo; existe en mí esa necesidad de aprender de aquellos que han recorrido el camino y han descubierto las bellezas del mundo por medio de la experiencia; disfruto cantidad escuchar a la gente mayor, con su sabiduría, su ternura y a la vez su orgullo... porque estar en donde se encuentran ha sido el resultado de esfuerzo, perserveracia, pacienca; pero sobre todo... Tiempo.

A lo lejos, el abuelo satisfecho me sonreía... Sin duda alguna, por todo fue una gran noche.

*Aquí su trayectoria:

http://leticiaarroyoortiz.blogspot.com/p/trayectoria.html