Del Diario de...

Del Diario de...
.*.Princesa Alegría.*.

viernes 29 de abril de 2011

.*.La Noche del Día de la Bandera.*.

.*.Caminaba con zapatillas diez centímetros de altura,vestía lycras negras expandex de American Apparel, blusón con escote escondido bajo un saco de pana negro, sombrero del mismo tono de la noche. Rizos rojizos... De nuevo me encontraba en esas escaleras que tantas veces en el pasado subí - bajé. Aquel recinto que cuenta historias, ¡Si las paredes gritaran esas historias interminables, inimaginables!. El glamour, la sencillez, las luces, la vieja clásica bicicleta ícono de un lugar de identidad, de recuerdos y memorias ocultas.

En donde conocí un amor, o dos... o quizá más. En donde charlé con mi ídolo musical una noche exclusiva: Steven Wilson. Un lugar punto de reunión con colegas, artistas que admiro, amigos que rompen la delgada línea en la hermandad. Hermanos, maestros, colaboradores... una gran familia reunida.

Ayer celebrando el cambio de mi década, escuchaba a Mario del Río "on stage" hablando entre canciones... lo observaba como nunca lo había visto, con nostalgia extrema: "¡Once años hermanita!, once años que he pisado éste escenario con diferentes proyectos. Es una vida... creo que voy a llorar "- Dije lo mismo mientras escuchaba escritos que recitaba Rogelio Flores; cargados de melancolía y añoranza entintada de alegría; (escritor que deleita mis pupilas con sus letras).

¡Mejor un brindis por éste lugar que ha visto nacer, crecer y morir!. Que es y será plataforma para la creación de más puntos de reunión con esa frescura que lo caracterizó.

Nosotros, riendo, cantando y charlando de todo - nada; mis tres mejores amigos de la escena underground... quienes me vieron salir de la nada, de pronto ahí una noche ya estaba con un proyecto que me nutrió como persona, que me acercó a seres maravillosos de los cuales aprendí una forma de vida, un estilo de pensamiento similar al mío... mi familia. Zanoni Blanco, Mario del Río y Gerardo Aponte. Gracias por compartir esa noche de despedida; pero viene más porque somos quienes beben de esa fuente eterna, sedientos de conocimiento; insaciables... incansables. Adrián Gallardo; quien me ha mostrado su peculiar, irónica y hasta sobria pero real visión del mundo que nos rodea a través de sus letras. Esthib brillante como siempre, energética, hermosa y dinámica. Mildred multifacética, enigmaticamente bella y encantadora. Amiga que con sus tantos proyectos siempre estuvo al pie del cañón con mis locuras de radio, con mis propuestas y mi ímpetu por salir adelante apoyando a la escena en México. Todos ellos mis maestros también, porque ser científica y adentrarte al mundo de los artístas no es nada sencillo.

Por ahí otro ser polémico: Daniel Drack. Me miró a través de sus lentes rojos y pidió una fotografía conmigo: "¡Te ves espectacular!" dijo... con mirada de fotógrafo. Tenía tanto tiempo, quizá un año sin vernos ni charlar y desconozco a fondo todo lo que ha pasado con sus proyectos como escritor, fotógrafo, diseñador, promotor cultural, músico... lo ignoro.

Frenéticamente regresé 2:00am del Centro a mi depa.... tenía que descansar un poco para trabajar, recargar pila para hoy. Estos re-encuentros, miradas profundas que dicen todo sin ser necesario emitir una palabra. Y Cenicienta tiene que marcharse... con la misma historia para atravezar de madrugada la Ciudad, las luces de los edificios, los circuitos cerrados, el tráfico y los semaforos tintilando en amarillo para prevenir el paso, los indigentes sucios que se avientan al parabrisas y te sorprenden de sobresalto. El transcurso del camino es como la gama de colores en "degradado"; se va disolviendo el tráfico, la gente, el gris que se transforma en otros colores hasta llegar al verde boscoso cerca de una presa, en donde todo es ..... silencio.*.